La primera leche que se produce se llama calostro, aparece naturalmente en las glándulas mamarias durante el embarazo, continuando los primeros días tras el nacimiento del bebé.

Esta “primera leche”, se produce en la cantidad justa que el bebé requiere y en relación al tamaño de su estómago. Más información sobre calostro

Luego del nacimiento, el calostro va a ser reemplazado poco a poco por la leche madura, esto se da de manera espontánea (independientemente del tipo de nacimiento) cuando, al expulsarse la placenta, se viene abajo la “barrera” hormonal que impedía la producción de leche. Desde este momento, la succión eficiente al pecho secreta las hormonas necesarias para que continúe el proceso.

Durante esa primera semana de vida se producirá un aumento de volumen y cambiará la composición de la leche. Las madres suelen referirse a este momento como la «bajada» de la leche, aunque el mecanismo de producción ya estaba en marcha mucho antes, el organismo hizo todo lo necesario para alimentar al recién nacido.

En unos diez días, la producción es casi estable. De ahí en más, es posible que el bebé tenga períodos de mayor demanda, en los que tomará más y la producción aumentará acompañando su necesidad. Más información sobre el crecimiento del bebé amamantado

Esta fábrica de leche, que comenzó a funcionar durante el embarazo, después del parto se establece mediante un sistema de “oferta y demanda”, es decir, la cantidad de leche producida depende del estímulo (la succión), fabricándose leche todas las veces que haya estímulo sin importar cuánto tiempo ha pasado entre una toma y la otra.

Las primeras semanas son especialmente importantes, ya que es el momento de “programar” la producción, cuanto más estímulo haya, más leche podrá producir.

El sistema funciona por sí mismo, claro que empezar con buen pie ayuda mucho: el contacto piel a piel y el agarre al pecho durante los primeros minutos fuera del útero facilitan la lactancia, además de ser reconfortante para mamá y bebé.

De todas maneras, aunque el comienzo no sea óptimo, este sistema se puede inducir luego con paciencia, información y apoyo.

▪️Aclaraciones:
▫️ Una vez iniciado el proceso, se produce leche siempre que haya estímulo.
▫️ Al contrario de lo que se cree a veces, no es necesario esperar a que los pechos se carguen, ya que esto puede detener la producción, la leche se produce más rápidamente cuando los pechos se sienten flojos. Cada vez que el bebé succiona, la leche se produce.
▫️ Hasta el momento del parto, el bebé se alimentó constantemente a través del cordón umbilical, entonces es esperable que necesite ser alimentado con frecuencia.
▫️ Es esperable que tome, se suelte, se duerma un rato y vuelva a querer tomar en un período de tiempo corto dado el pequeño tamaño de su estómago y la buena digestibilidad de la leche humana.
▫️ La composición de la leche varía durante toda la lactancia, siendo siempre nutritiva.
▫️ Cuando un bebé amamantado no aumenta bien de peso, nunca está en dudas la calidad de la leche, sino la cantidad de leche que pasa de la madre al bebé.
▫️ Es importante asegurar 10 a 12 tomas en 24 hs, con un buen agarre al pecho.

Este es el comienzo de una buena producción de leche y de un bebé bien alimentado.

Referencia bibliográfica: Liga de La Leche Internacional, «El arte femenino de amamantar», edición 2017 Liga de La Leche Colombia.